Cali siempre mía
¿Cómo Cali nos posibilitará ser? ¿Quiénes seremos en una Cali futura? ¿Cómo serán enriquecidas nuestra existencia y nuestra dignidad? Los problemas no son únicamente de ubicación de los equipamientos urbanos, de las residencias y oficinas, de los parques y almacenes, sino de qué consideramos lo más conveniente para que nuestras futuras generaciones agradezcan de corazón nuestro legado.
Avizoramos grandes sucesos urbanísticos, poblacionales y democráticos. Parece irreversible la tendencia del territorio a constituir un gran conglomerado metropolitano; ningún gobierno local podrá impedirlo aunque podrá aplazarlo hasta que la tozudez y la ceguera sean vencidas por el imperativo de los hechos. Nuestra urbe y las vecinas se estremecen y rompen las crisálidas para abrirse paso, ya no caben en las viejas estructuras, quieren hermanarse en una gran región económica, un emporio promesa de nuestro país.